¿Y el Oscar será para…?

19 de febrero de 2015 07:38 PM

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Al momento de las nominaciones era claro que la disputa estaba entre Birdman de Alejandro G. Iñárritu y la magistral Boyhood de Richard Linklater. Dos cintas profundamente distintas, que recuerdan el duelo del año anterior (donde Gravity del mexicano Cuarón se debatió con 12 años de esclavitud), sólo que una docena de años fueron los que los tomó filmar Boyhood, y Birdman es un dechado de técnica, elegancia y una historia que puede tener mucha resonancia en Hollywood. Si algo hay claro en 2015 son las categorías técnicas y de actuación. Dos mexicanos pasarán por la estatuilla por segundo año consecutivo y el único suspenso quedará hasta el último minuto.

Debería: Boyhood Va: Birdman Sorpresa: Boyhood Durante semanas la historia de formación de Linklater se mantuvo a la cabeza, por su valor histórico, sentimental y el riesgo técnico de su propuesta. En las últimas semanas, sin embargo, con victorias sólidas en los gremios profesionales, la cinta de nuestro compatriota parece haber ido cimentando una victoria de final cerrado.

Debería y va: Alejandro G. Iñárritu por Birdman. Sorpresa: La única sorpresa puede estar a cargo de Linklater que estuvo a la cabeza de la categoría incluso antes de anunciar las nominaciones, y sólo empezó a perder fuerza en las últimas semanas, en que González Iñárritu se llevó el premio del gremio de directores.

Esta categoría suele ir amarrada con la ganadora de Mejor Película, sólo ha diferido 24 veces en 86 años, y aunque el año pasado fue así, no sorprenda que si Birdman alcanza en una, termine llevándose las dos.

El viejo dilema de Hollywood entre el veterano que revive su carrera y el novato talentoso. El problema para Keaton es que Redmayne es más carismático, y va en silla de ruedas, y los personajes con discapacidades físicas suelen poner en las nubes al grueso de los votantes seniles de la Academia. Tampoco ayuda a su causa que los ganadores del SAG se hallan llevado el Oscar durante la última década.

La Moore es una que encabeza las listas de arrepentimientos de la Academia, ha sido pasada por alto cuatro veces por papeles más que meritorios por lo que más de un votante debió sentir vergüenza al leer su nombre en la boleta. Sus triunfos en los Globos de Oro y los SAG redondean la que pinta una de las categorías más predecibles de la noche.

No sólo su papel es de una intensidad que abofetea al espectador, también es capaz despertar a los votantes y sacudirlos un poco. Otra categoría donde no hay un ápice de duda. A estas alturas, Simmons ya despejó la repisa de la chimenea y le dio tres o cuatro revisadas a su discurso de aceptación.

El trabajo actoral de Arquette no sólo resumió doce años en la vida de una madre soltera, sino que tomó más de una década de rodaje. Un papel tan entrañable y desprovisto de vanidad, que ha recibido el aplauso unánime desde el estreno de la película en Sundance.

Si somos cínicos habrá que decir que será el premio de consolación para la otra gran nominada de la noche, pero eso sería quizá injusto con Wes Anderson. Su humor genial y estilo narrativo único ya merecen (hace rato) más de una estatuilla.

Aquí vale el cinismo, pues de las ocho nominaciones que recibió, esta será la única victoria para el drama inglés sobre encriptación durante la guerra (o sobre cómo los prejuicios morales de una sociedad retrógrada alcanzan hasta a sus héroes).

La delicadeza, elegancia y profundidad emocional de la cinta polaca sobre una novicia que antes de tomar sus votos, debe afrontar la verdad sobre su origen y el de sus padres, la pone a la cabeza.

Segunda consecutiva para el chivo, que armó una narración que simula un largo plano secuencia, incluyendo segmentos de time-lapse, efectos especiales y mucha audacia.

Construir una película a retazos con material filmado a lo largo de doce años suena como un logro digno de ser recompensado y lo será. El ganador de esta categoría, además, suele ir emparejado con la estatuilla a mejor película y la otra contendiente real: Birdman, no está en la lista.

Su única adversaria seria (Interestelar) fue despreciada por la Academia, dejando abierto el campo para una película que inventa un país, una geografía y mediante las artes de sus nominados, transforma una tienda departamental en un hotel de leyenda.

Debería y va: Milena Canonero por El gran hotel Budapest un delirio de color y elegancia que sumará su cuarta estatuilla entre nueve nominaciones.

Uno diría que está cantada para Foxcatcher y la nariz de Carell; pero es el trabajo con docenas de actores y la maravillosa transformación de Tilda Swinton le dan una ligera ventaja a Frances Hannon y Mark Coulier por El gran hotel Budapest.

El favorito Desplat va a quedarse como el perro de las dos tortas frente al novato Johannsson y La teoría del todo obtener su segunda estatuilla de la noche.

Si hay una manera en que la Academia pueda compensar a Selma el desaguisado de este año, es con una manoseada estatuilla para su himno a la lucha de los derechos civiles. Si la justicia fuera divina, el Oscar sería para “Everything is Awesome” de The Lego Movie.

Las cintas de guerra y acción suelen ser favoritas en esta categoría, lo que otorga ventaja a American Sniper, pero algunos votantes puedan sentirse reconciliados con el delirio técnico de Interestelar.

Aún para los votantes que no distinguen entre mezcla y edición, queda claro que la ferocidad del montaje sonoro de jazz de Whiplash debe estar por encima del francotirador o el viaje interestelar.

Las cinco cintas fueron capaces de volarnos (literalmente) la cabeza y cualquiera puede recoger el premio sin avergonzarse. Sin embargo, lo más probable es que la Academia apueste por la visionaria secuencia en la cuarta dimensión y la recreación del dustbowl de Interestelar. Aunque no debo descartar un último estirón del ejército de simios.

Debería: The Lego Movie, pero ups! no fue nominada. Va: Cómo entrenar a su dragón 2 en una categoría que suele ser dominada por Disney y el cine comercial, la presencia del Estudio Gimli es un gesto de cortesía.

Debería y va: Citizenfour El documental de Laura Poitras aborda (nada más) el tema más polémico y candente de los últimos dos años (el caso Snowden), y ha arrasado, con merecimiento, en sus competencias previas. Los demás no tienen oportunidad.

Va: Crisis Hotline: Veterans press 1 El corto de HBO sobre una línea telefónica para veteranos de guerra suicidas es el más destacado del lote, tanto en relevancia como intensidad.

Feast va por encima del evocativo The Dam Keeper, con su historia de un cachorro adoptado quizá consiga la estatuilla que se le fue a Disney el año pasado. Pero no olvidemos que estos cortos son categorías muy disputadas.

The Phone Call, segunda cinta en las categorías cortas sobre una línea de prevención de suicidios, ha ganado media docena de premios importantes, y gracias al trabajo conmovedor de Jim Broadbent y Sally Hawkins es el corto a vencer.

En afán por la transparencia: el 2014 para la Entrega 85 del Oscar: de 22 categorías anticipé 17 ganadores y 2 posibles sorpresas: 86%.

Fuente: eleconomista.com.mx

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