"No hay guerra contra el Islam"

19 de febrero de 2015 09:00 AM

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WASHINGTON (AP).- Los musulmanes en Estados Unidos y alrededor del mundo tienen la responsabilidad de combatir la idea falsa de que grupos terroristas como el Estado Islámico los representan, afirmó ayer el presidente Barack Obama en sus declaraciones más directas sobre vínculos entre el Islam y el terrorismo.

Durante semanas, la Casa Blanca ha evadido la pregunta en torno a si los mortales atentados en París y otras ciudades occidentales equivalen a “extremismo islámico”, temerosa de no ofender a una de las grandes religiones del mundo o dar credibilidad a “la guerra contra el terrorismo” librada por su predecesor, George W. Bush.

Pero al albergar una reunión de la Casa Blanca para contrarrestar el extremismo violento, Obama dijo que algunas comunidades musulmanas han aceptado la idea de que el Islam es incompatible con la tolerancia y la vida moderna.

“No estamos en guerra con el Islam”, subrayó Obama. “Estamos en guerra con la gente que ha pervertido el Islam”, declaró.

Al tiempo que culpó al grupo Estado Islámico y a organismos similares, Obama dijo que los extremistas se hacen pasar por líderes religiosos, pero en realidad son terroristas. Además hizo un llamado directo a musulmanes prominentes para distanciarse aún más de las ideologías violentas.

Obama añadió que todos los individuos tienen el deber de “alzar la voz muy claramente” a su oposición a la violencia contra gente inocente.”Al igual que líderes como yo rechazamos la noción de que terroristas como el Estado Islámico representen genuinamente al islam, los líderes musulmanes deben hacer más que simplemente desacreditar la idea de que nuestras naciones están decididas a suprimir el islam”, declaró Obama. Enviar un reto tan directo a los musulmanes es un cambio evidente del lenguaje cauteloso y conservador que Obama y su equipo han utilizado anteriormente para describir la situación.En los días posteriores al ataque a un semanario satírico en Francia que había caricaturizado al Profeta Mahoma, Obama evitó definir el acto como un ejemplo de “extremismo islámico” y en vez de eso utilizó el término más genérico “extremismo violento”.Recientemente, la Casa Blanca también batalló para explicar si Estados Unidos cree que los Talibanes afganos son una organización terrorista.El rechazo a juzgar directamente cualquier papel islámico en las terribles escenas que se viven en Europa, Medio Oriente y África, ha generado críticas de aquellos que dicen que Obama ha priorizado su andar político en lugar de reconocer la realidad. Los defensores de seguridad nacional, en particular, argumentaron que la estrategia contra el terrorismo de Obama no podrá tener éxito si el presidente es incapaz o no está en disposición de confrontar la verdadera naturaleza de la amenaza. Miembros de la Casa Blanca dijeron que evitaban asociar los ataques al islam por el bien de la “precisión” y evitar darle credibilidad a las justificaciones de los propios terroristas para la violencia,una interpretación estricta del islam. Frustrados por lo que apuntan como una controversia fabricada, los miembros del equipo de Obama han argumentado que la atención en los términos ha desviado el tema de conversaciones más fructíferas sobre lo que realmente se puede hacer para evitar que se propaguen las ideologías extremistas.Antes Obama, sostuvo que el mundo debe ofrecer “algo mejor” a los jóvenes para prevenir su radicalización, al anotar que la lucha contra el extremismo va más allá de la fuerza militar y es, en última instancia, “una batalla por los corazones y las mentes”, declaró.Grupos como Al Qaeda o el Estado Islámico (EI) “explotan la ira que se encona cuando las personas sienten que la injusticia y la corrupción les dejan sin posibilidad de mejorar sus vidas. El mundo tiene que ofrecer a los jóvenes de hoy algo mejor”, indicó Obama en una columna publicada ayer en el diario “Los Angeles Times”.La columna precede al discurso que ofreció ayer Obama durante la Cumbre contra el Extremismo Violento, la cual es organizada por la Casa Blanca.”Los gobiernos que niegan los derechos humanos favorecen a los extremistas que afirman que la violencia es la única manera de lograr el cambio”, advirtió el presidente Obama.Por ello, “los esfuerzos para contrarrestar el extremismo violento solo tendrán éxito si los ciudadanos pueden abordar sus quejas legítimas a través del proceso democrático y expresarse a través de sociedades civiles fuertes”, argumentó.La fuerza militar por sí sola “no puede resolver” el problema del extremismo, según Obama, que enfatizó la necesidad de luchar no solo contra los “terroristas que matan a civiles inocentes”, sino también contra aquellos que “radicalizan, reclutan e incitan a otros a hacer lo mismo”.La Casa Blanca no quiere que la cumbre esté dominada por el extremismo islamista y, en particular, por el EI, sino que el objetivo es un enfoque mucho más amplio y busca dialogar sobre las poblaciones más “vulnerables” a la radicalización y al reclutamiento tanto en Estados Unidos como en otros países.En esa línea, Obama condenó en su columna la violencia del EI, pero también la de los talibanes en Pakistán y la de la milicia somalí Al Shabab, entre otros ejemplos.Asimismo, el presidente remarcó que Al Qaeda y el EI “promueven una interpretación distorsionada de la religión que es rechazada por la inmensa mayoría de los musulmanes del mundo”, además de “vender la mentira de que Estados Unidos está en guerra con el islam”.Ayer, en el marco de la cumbre, la Casa Blanca acogerá varios paneles centrados en la prevención del extremismo entre mujeres, jóvenes y comunidades religiosas, antes de la intervención de Obama.Hoy, la cumbre se trasladará al Departamento de Estado, donde Obama volverá a intervenir y también lo hará el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, ante representantes de 60 países, entre ellos España.Al abrir la cumbre este martes, el vicepresidente de Estados Unidos, Joseph Biden, destacó la importancia de fomentar la integración e inclusión de las comunidades de inmigrantes para evitar la radicalización, especialmente de sus jóvenes.A juicio de Biden, Estados Unidos no tiene “todas las respuestas” para atajar el extremismo violento pero sí más experiencia que Europa, reciente blanco de los radicales, en cuanto a la acogida e integración de grandes cantidades de inmigrantes.Asimismo , el secretario mexicano de Gobernación, Miguel Angel Osorio Chong, participará hoy en dicha cumbre, formando parte de la primera sesión dedicada al “Entendimiento del Extremismo Violento” que será inaugurada por el secretario de Estado, John Kerry. La delegación mexicana incluye también al subsecretario de Relaciones Exteriores, Sergio Alcocer y al senador del PRD, Armando Ríos Piter, entre otros. La segunda jornada de la Cumbre analizará además el tema del desarrollo de oportunidades económicas en las comunidades, así como la revisión de políticas efectivas, programas y retos para confrontar el reclutamiento de militantes. La segunda jornada será clausurada por la Asesora Nacional de Seguridad, Susan Rice y por el Procurador de Justicia, Eric Holder. Se estima que funcionarios de unos 60 países participen en la reunión Cumbre convocada por el presidente Obama para discutir el fenómeno del extremismo violento a través del mundo. La Casa Blanca espera que la reunión permita ampliar la cooperación para atacar la creciente proliferación del terrorismo doméstico, como lo han evidenciado los casos en Boston y otros en Francia, Canadá y Dinamarca.

El presidente Barack Obama eligió a Joseph Clancy como director del Servicio Secreto.

El veterano ex agente había ocupado el cargo en funciones tras la salida de su antecesora Julia Preston.

Clancy, quien inició su carrera en el Servicio Secreto en 1984, llegó al interinato luego de un escándalo por la intrusión de un ex soldado a la Casa Blanca y tras revelaciones de fallas en la seguridad presidencial.

Fuente: yucatan.com.mx

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