"Nacido en Gaza", las voces más legítimas de Gaza

10 de diciembre de 2014 07:55 PM

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"Ellos no se preguntan quién empezó primero o quién tiene la culpa del conflicto", apunta el periodista español Jon Sistiaga.

Madrid, España.- "¿Por qué a nosotros?", es la pregunta común que se hacen Mohamed, Udai, Mahmud, Sondos, Rajaf, Malak, Hamada y Bisam, los niños protagonistas del documental "Nacido en Gaza", al narrar cómo vivieron la última ofensiva en julio y agosto en el enclave palestino sabiendo que, muy cerca, al otro lado del mar, había niños felices disfrutando de sus vacaciones en paz.

El 16 de julio cuatro niños morían al caer una bomba en la playa de Gaza en la que jugaban ocho menores. Ése fue el detonante que impulsó al periodista, escritor y documentalista ítalo-argentino Hernán Zin a "contar la guerra de Gaza como nunca antes", desde las voces de los más pequeños, con una obra que llega el próximo viernes a los cines españoles.

Porque los niños tienen mucho que decir: en la Franja de Gaza la mitad de la población es menor de 18 años. Y en el último conflicto perdieron la vida 506 niños -del total de 1,475 civiles muertos- y 3,598 resultaron heridos.

Y porque las voces de los niños son poderosas. "En un conflicto donde hay tanta manipulación y ruido mediático como en ningún otro, las voces de los niños son inapelables. Y hablan con una legitimidad, contundencia, ética, lógica y sentido común apabullantes", señaló Zin en entrevista con dpa en Madrid.

"Ellos no se preguntan quién empezó primero o quién tiene la culpa del conflicto", apunta el periodista español Jon Sistiaga, que junto con la cantante Bebe y Olmo Figueredo produjeron el documental. "Sino por qué les ha pasado o esto o por qué no pueden jugar. El mensaje es contundente, planetario y sin aristas".

Zin renuncia a un planteamiento político del conflicto israelo-palestino a tal extremo que ni siquiera salen a relucir los nombres de Hamas o de Israel durante la narración. Porque no se trata de buscar culpables o incentivar el debate sobre responsabilidades, sino de presentar el flanco más humano y descarnado de la guerra. "Los niños hacen preguntan de niños, pero son tan brutales que sacuden todas las conciencias, apunta Sistiaga.

"Nacido en Gaza" cuenta la historia de Hamada y Montasem, dos de los niños que sobrevivieron a aquel ataque israelí en la playa de Gaza, y de Mohamed, que gana un euro al día recogiendo botellas de plástico entre la basura en un carro tirado por un caballo -que a duras penas sabe manejar- para poder mantener a su familia.

Udai lo ha perdido todo en un bombardeo israelí; Mahmud es hijo de agricultores cuya granja se ha visto destruida, por décimo primera vez en los últimos 14 años, debido a una ofensiva israelí, y Rafaj ha perdido a su padre, un conductor de ambulancia de la Cruz Roja.

Malak vivió el ataque contra una escuela de la ONU en Gaza cuando se refugiaba allí del conflicto y Bisan ha perdido a sus padres y además de una herida en el ojo, sufre un profundo trauma que la impide comunicarse.

"La historia de cada uno de ellos ilustra una tragedia colectiva y entre todos crean un retrato polifónico y coral de la realidad de Gaza", explica Zin. Una realidad que los ha obligado a madurar muy rápido y a convertirse en adultos precoces en un conflicto sin igual donde a los ataques continuos se unen a un bloqueo económico que cercena cualquier posibilidad de recuperación y esperanza de futuro.

"En Gaza se respira una suerte de tristeza y nostalgia colectiva cada vez mayor, de abandono y desesperanza", constata Zin, que ya visitó el enclave palestino tras la retirada de las tropas israelíes en 2005 para escribir "Llueve sobre Gaza" (2009). Entonces, señala, era un momento de esperanza porque parecía que los palestinos habían recuperado las riendas de su destino.

Pero empezó el bloqueo y no se les dio oportunidad de salir adelante. "Desde entonces, todo ha ido a peor. La pobreza se ha multiplicado por cuatro y Gaza se ha hundido en la miseria y la desesperación", cuenta Zin.

Una desesperanza que desprenden esos niños, que con una conciencia absoluta de su condición y de su falta de futuro, se defienden con un mecanismo psicológico atroz, esperando ya el próximo ataque. Niños que transpiran complejidad, dolor, indignación y rabia, pero no odio. Al menos nunca lo percibió su entrevistador Zin durante el rodaje.

"Más que venganza, los niños quieren normalidad, quieren jugar, ir al colegio y vivir en paz", señala Zin, que denuncia la manipulación mediática que presenta muchas veces a los palestinos como un pueblo cargado de odio en lugar de víctimas a las que han privado de su tierra.

Pese a esa manipulación, tanto Zin como Sistiaga consideran que España es uno de los países occidentales donde mejor se informa del conflicto. "No hay tanta presión e intoxicación de los medios a los periodistas que defendemos la legalidad internacional y el final de la ocupación", afirma Zin, que durante la presentación de su libro "Llueve sobre Gaza" recibió amenazas de muerte en otros lugares.

El último conflicto de Gaza terminó con un alto el fuego indefinido el 25 de agosto que aún no ha cristalizado en un acuerdo de paz. Tres meses después Zin y Sistiaga volvieron para constatar que sus protagonistas seguían malviviendo y sufriendo las consecuencias psicológicas de la contienda. Por eso piden ayuda terapéutica, pero también ayuda básica para superar un invierno que afrontan sin techo.

En el horizonte, sin embargo, una pequeña esperanza: que los tímidos movimientos políticos en Europa -el reconocimiento de Palestina por parte de Suecia y la petición de los parlamentos de España, Reino Unido y Francia a sus gobiernos para que hagan lo mismo- fructifiquen y arrojen algún avance real.

Avance al que "Nacido en Gaza" quiere aportar su granito de arena generando presión política y tocando las conciencias de ciudadanos de todo el mundo, a quienes no será difícil que llegue su mensaje, apuntan Bebe y Sistiaga. "Porque el lenguaje de los niños es universal".

Fuente: vanguardia.com.mx

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