Marhnos edifica 'elefantes blancos' en varios estados

19 de febrero de 2015 10:04 AM

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Marhnos edifica 'elefantes blancos' en varios estados

CIUDAD DE MÉXICO, 19 de febrero.- El otorgamiento de contratos mediante el tráfico de influencias y por simple negocio para construcción, operación y administración de ciertos hospitales, ha conducido a la creación de elefantes blancos y, en el mejor de los casos, a la grave subutilización de equipo de alta tecnología por falta de recursos humanos.

Este es el caso de la constructora Grupo Marhnos, en cuyos ejemplos destaca el Hospital Regional de Ticul, en Yucatán, mismo que debió entrar en operación en marzo de 2014 y pese a que ese plazo se difirió para enero de 2015, se estima que el costoso nosocomio no tiene ni 50 por ciento de avance.

En la operación del Hospital Regional de Alta Especialidad de Ciudad Victoria, Tamaulipas (HRAE de Ciudad Victoria), hay otro ejemplo claro de cómo por la vía del tráfico de influencia se ha garantizado el ingreso de largo plazo para un concesionario a costa del beneficio de la población, ya que a pesar de los esfuerzos por contar con equipo de alta tecnología y especialidades del más alto nivel, existe gran capacidad ociosa ante la falta de recursos humanos.

Lo anterior sin contar con el Hospital del ISSEMYM, en Tlalnepantla, en donde el concesionario ya ha sido sancionado.

Grupo Marhnos está en busca del rescate del gobierno ante las pérdidas multimillonarias que registra en la operación del Puente Internacional Reynosa-Anzaldúas–Mission. Se advierte en la industria que la pretensión es que se use la misma fórmula que en un Proyecto de Prestación de Servicios (PPS) en Oaxaca, en donde el plan se abortó y el gobierno del estado tuvo que lanzar el salvavidas de la deuda pública.

Altos funcionarios del gobierno federal, al ser consultados por Excélsior, coincidieron que Marhnos había tenido por muchos años una buena imagen, pero que al parecer hoy han acumulado problemas y conflictos, “posiblemente derivado del cambio generacional. Muchas veces las empresas participan en licitaciones, pero no directamente los dueños, sino sus ejecutivos y al perder los concursos justifican que otros movieron mejores influencias cuando el error está en sus propuestas o en su falta de propuestas”, indicaron.

En el contexto de tales observaciones se encuentran ejemplos como el caso de la obra del Museo Internacional del Barroco en Puebla (MIB), cuyo proyecto abarca construcción, equipamiento museográfico, operación y mantenimiento durante 25 años, mediante un contrato en la modalidad de APPs con requerimiento de inversión por más de siete mil millones de pesos.

Pese a que Concretos y Obra Civil del Pacífico (filial de Higa), así como por La Peninsular, constructora de Carlos Hank Rohn; Promotora de Cultura Yaxché (de Hank) y Operadora y Administración Técnica S. A., fue el único consorcio que presentó propuestas y fue el ganador de del APP para la construcción y operación de tal museo, Marhnos se ha inconformado.

Lo mismo ha pasado con el rechazo de su proyecto en la licitación para el desarrollo del Hospital Bernardo J. Gastelum de Culiacán, Sinaloa, y sus consiguientes descalificaciones.

Sin embargo, entre la industria se recuerda que en el caso del Hospital Regional del Ticul, de Yucatán, el contrato fue otorgado a Marhnos por la panista Ivonne Aracelly Ortega Pacheco Dzemula, pocos días de dejar su cargo como gobernadora de la entidad.

En ese sentido, desde principios del presente año medios locales en la entidad han dado cuenta de diferencias entre directivos de Marhnos con el Fideicomiso Irrevocable de Emisión, Administración y Pago y el gobierno estatal. En medio de las diferencias se reportan costos inflados del proyecto.

Analistas financieros reconocen la necesidad incluso de la revisión de Certificados de Capital de Desarrollo, conocidos con las siglas de CKDs.

El problema, según se explica, es que tales certificados han contribuido sólo en forma parcial a obtener financiamiento para los proyectos, lo que arroja deficiencias de la empresa para administrarlos.

Los reflectores ahora se orientan también a proyectos como los de Abilia y el Proyecto Stampa. Además de que algunos consulados ya mencionan experiencia dejadas en América Latina, casualmente, en materia de puentes.

Cómo publicó ayer este diario, en contraste con el recorte presupuestal anunciado para 2015, Grupo Marhnos, constructora de la familia Mariscal Servitje, ha solicitado al gobierno federal su apoyo, “un virtual rescate”, ante el cuantioso descalabro financiero que le ha provocado la construcción y operación del Puente Internacional Reynosa–Anzaldúas–Mission.

Diversas fuentes confirmaron que en la industria ya se advierte un “virtual rescate”, lo que se podría concretar al revocar la concesión que Grupo Marhnos tiene en ese cruce fronterizo que está en operación desde enero de 2010.

La concesión fue otorgada en julio de 2007, para ser operada por 28.5 años mediante Concesionaria Internacional Anzaldúas Sociedad Anónima, filial de Grupo Marhnos; pese a las inconformidades por ser la misma constructora que demostró la mala calidad de sus trabajos en la construcción del Puente Reynosa–Pharr.

En 2011, tan sólo un año después de su inauguración, el Puente Anzaldúas tuvo que ser sometido a un proceso de renovación y seis años después, en 2015, es una de las tres únicas concesiones carreteras que en todo el país no son rentables, en este caso por malos cálculos en los aforos.

Como publicó Excélsior el pasado martes, Grupo Marhnos ha sido acusado de recibir el pago como constructor de algunas obras de infraestructura en diversos estados del país, que no fueron terminadas ni entregadas en operación.

Varios de estos contratos han estado ligados principalmente a infraestructura hospitalaria, la cual o no funciona, o no opera al ciento por ciento.

Fuente: excelsior.com.mx

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