"Irving fue valiente, los peritos dijeron que se defendió mucho"

19 de febrero de 2015 11:31 AM

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"Irving fue valiente, los peritos dijeron que se defendió mucho"

Ciudad Juárez.— “No les guardo rencor a los asesinos de mi hijo, que se haga justicia, pero que vayan a la cárcel no me lo va a regresar. Ellos van a pasar años en prisión, pero al menos una vez por semana van a poder ver a sus padres, pero yo nunca voy a volver a ver a mi Irving”. A un día de sepultar al más chico de sus hijos, Rodolfo Reyes no logra comprender las razones que llevaron a un grupo de adolescentes a privarlo de la vida de una forma por demás violenta.

Irving Reyes González fue asesinado por una pandilla por los celos que uno de los miembros sentía por el joven, pues su ex novia lo pretendía.

“Era muy alegre, cuando lo regañaba por algo salía con una de sus ocurrencias y terminaba dándome risa en lugar de enojarme. Le gustaba cantar y siempre soñó con ser futbolista profesional”, recuerda el afligido padre en el exterior de la humilde vivienda familiar, ubicada en la calle Geranios de la colonia Paso del Norte.

Con tan solo 14 años y una figura delgada, Irving no pudo hacer nada contra sus nueve agresores, quienes planearon el crimen desde unos días antes. “Fue muy valiente, los peritos nos dijeron que se defendió mucho, pero ellos andaban drogados, solo así tuvieron el valor de hacerle todo eso”, dijo Blanca Estela, su madre.

“Queremos justicia, él no se merecía morir así. Esos muchachos actuaron como adultos, así los deberían juzgar y no como menores. También deben investigarlos, que vean su pasado, lo mataron con mucha saña para ser la primera vez, seguramente ya antes habían hecho lo mismo con otras personas”, agregó.

El joven cursaba el tercer grado en la secundaria Altavista, una de las escuelas más antiguas de esta frontera que fue inaugurada hace medio siglo por el entonces presidente de la república Adolfo López Mateos, quien también dotó a la zona de la primera alberca olímpica del norte del país y un centro deportivo de primer nivel.

No obstante, esa infraestructura hoy son ruinas y el centro educativo se convirtió en uno de los más conflictivos de Juárez, con problemas de drogas, violencia, deserción y proliferan las pandillas al grado que actualmente hay programas de intervención por parte de la federación, el estado, el municipio, así como de diversas organizaciones sociales del lugar.

Por envidia. Óscar, un ex alumno del platel, fue quien planeó el crimen. Para ello se reunió con Los Florencios, la banda de la que forma parte. Su malestar era porque su ex novia pretendía a Irving y quiso darle un “escarmiento” al menor que resultó letal.

“Mi hijo tenía novia, pero la otra muchachita lo buscaba mucho, le decía que estaba guapo, que saliera con ella. Él no le hacía caso y por eso le insistía. Se enteró el ex novio y como es un vago quiso vengarse”, explicó el señor Reyes.

“El corazón de una madre nunca se equivoca, yo sabía que algo andaba mal. Toda la tarde estuve muy nerviosa y cuando mi hijo no llegó de la escuela casi me desmayo, algo me decía por dentro que le habían hecho algo”, recordó doña Estela.

Ese día Irving y su hermana fueron a clases de manera normal; su papá los llevó como todos los días. Lo que la familia desconocía era que Óscar lo contactó horas antes por Facebook para decirle que ya no quería pelear con él, que mejor fueran amigos y que lo invitaba a verse para platicar.

“Entró a las primeras clases, pero ya no regresó del receso, pensamos que a esa hora fueron por él a la secundaria, una persona nos dijo que se lo habían llevado por la fuerza, pero no se han aclarado las cosas”.

Según el informe de la fiscalía, los jóvenes e Irving estuvieron en un parque y posteriormente se trasladaron a una casa particular.

Ahí, Óscar lo golpeó con un bate de béisbol en la cabeza, después lo ahorcó con una manguera, mientras sus compañeros lo pateaban y posteriormente lo acuchillaron en el pecho.

Luego se llevaron el cuerpo a una finca abandonada, donde ya habían cavado una tumba y lo enterraron clandestinamente.

Las autoridades dieron a conocer la detención de cuatro de los implicados, los padres de Irving revelaron que hay otros tres detenidos y dos cómplices quienes hasta ahora permanecen prófugos.

“Irving era muy compartido, no le gustaban las injusticias, siempre andaba defendiendo a los demás, pero a él nadie lo defendió”, comentó Rodolfo Reyes.

Al funeral acudieron cientos de estudiantes y padres de familia, en redes sociales se plasmaron decenas de consignas exigiendo justicia y mayor seguridad para los alumnos en la escuela secundaria.

Falta de disciplina. En la Altavista hay poco más de mil 500 alumnos —los grupos tienen más de 50 estudiantes— lo que dificulta la disciplina y la atención personalizada a los alumnos resulta imposible, reconocieron autoridades educativas.

Según una investigación que llevó a cabo la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, otro de los problemas que enfrenta el plantel es que 77% de los jóvenes provienen de hogares uniparentales, y de estos la mayor parte son de madres solteras que trabajan en la industria maquilera, con bajo nivel académico, bajos salarios y con horarios diferentes al de sus hijos.

Tras sostener una fotografía de Irving en sus manos, su padre comenta: “De esa escuela se han perdido varias niñas, a muchos muchachos también los han golpeado, les ofrecen drogas, siempre ha sido así. Pero él iba nada más a estudiar y a hacer amigos, era un niño sin maldad.

“Hay mucho coraje, pero estamos tranquilos. Al menos sabemos dónde está, podemos llevarle flores e ir a llorarle. Sus amigos le compusieron una canción, lo extrañan en sus clases. A mí se me fue la vida”, concluyó la mamá de Irving.

Fuente: eluniversal.com.mx

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