Cuando el destino los alcance / Forma es fondo

19 de febrero de 2015 08:50 AM

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Cuando el destino los alcance / Forma es fondo

Como es de casi todos conocidos, en junio acudiremos a las urnas para elegir a los legisladores federales que integrarán la LXIII Legislatura de la Cámara de Diputados.

A la pregunta expresa de “si la elección fuera mañana, ¿por cuál partido político votaría usted?”, el 31% de los entrevistados respondió que por el PRI, el 27% por el PAN, el 12% por el PRD y el PVEM, y Morena el 10%. Sólo dos partidos más refrendarían su registro, Nueva Alianza y Movimiento Ciudadano; el PT lo perdería y el Partido Humanista y Encuentro Social no lo obtendrían.

Lo más importante de las cifras anteriores es el impacto que tendrán en la conformación de la Cámara de los Diputados. Esto es crucial para la gobernabilidad del país. De entrada, asumiendo que el PRI y el PVEM logren una alianza “de facto”, no les alcanza para formar una mayoría en la Cámara. Es un escenario similar al que ahora tenemos, de manera que el Gobierno Federal tendrá que seguir utilizando su capacidad negociadora, de la cual ha dado muestras más que suficientes el presidente Enrique Peña Nieto.

Ahora bien, en virtud que por ahora no se cuentan con cifras para el estado de Aguascalientes, tendremos que hacer un ejercicio más de índole cualitativo que de corte cuantitativo: El PRI parte de la ventaja de ser el partido en el gobierno; dispone de una estructura territorial que ninguna organización tiene; el llamado voto duro le significa un importante capital; y se han registrado excelentes precandidatos de unidad en los tres distritos electorales.

La y los candidatos priistas son cuadros de sobrada capacidad. Gozan de amplio potencial electoral. Sin embargo, también el PRI deberá enfrentar algunos retos, el principal de ellos es que Aguascalientes es una plaza que tradicionalmente ha tenido un importante segmento de voto duro del PAN. Ganaron la alcaldía de la capital recientemente y en el pasado inmediato han gobernado el estado en dos ocasiones. Aunque, por otra parte, en la elección local de 2013, el PRI totalizó en el estado 133 mil 130 votos (32.98%) y el PAN 122 mil 510 (30.35%), según los datos del Instituto Estatal Electoral, publicados en estas páginas el lunes 15 de julio de 2013. En este rubro puede concluirse que el votante aguascalentense es un sufragante impredecible y volátil.

La competencia interna que se dio entre correligionarios, durante los respectivos procesos para elegir candidatos, no impactarán de manera significativa en los resultados en las urnas. En parte, porque la mayoría del electorado no está enterada de las naturales diferencias, o porque en buena medida los conflictos internos de los partidos le tienen sin cuidado. Este soslayo ya se reflejó en varios estados de la República. Finalmente los electores se rigen con otros criterios. En ocasiones votan por los partidos, a veces por los candidatos y las encuestas raramente influyen en sus intenciones de voto.

El reto para el PRI está en la preparación de escenarios de franca competencia en la arena política. Por lo tanto tendrá que operar buenas campañas, no sólo de aire, sino particularmente de tierra. Si bien resulta prácticamente imposible por la duración del proselitismo, tocar casa por casa, debe procurar el mayor contacto posible con la población, que a final de cuentas es la protagonista de la jornada del primer domingo de junio. La responsabilidad del triunfo o la derrota tienen nombres y apellidos, es exclusiva de los candidatos, de nadie más, porque ellas y ellos son los que hacen la campaña y aparecen en la boleta electoral.

Y a propósito, va mi sincera felicitación a Gregorio Zamarripa Delgado, a María de los Ángeles Aguilera Ramírez y a José de Jesús Ríos Alba por la responsabilidad política que los priistas les ha sido conferida, que han ganado en buena lid, y que con seguridad obtendrán victoriosos resultados. Los tres representan a lo mejor que hay en la organización que los ha postulado.

Política de la buena: El clásico aforismo que inspira el nombre de este espacio debutante es de la autoría de don Jesús Reyes Heroles: “En política, la forma es fondo”. Lo hago mío porque creo en la tersura del quehacer público para llegar a los fines supremos de la política, con talento, calidad, respeto y capacidad negociadora.

“Una columna política no necesariamente tiene que hablar política”, escribió en alguna ocasión el historiador Héctor Aguilar Camín. A ello me atengo para las salvedades necesarias.

Muchas gracias al director Francisco Aguirre Arias por invitarme a reflexionar semanalmente. Es un honor.

Fuente: lja.mx

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